Este número reafirma al Yasuní como un territorio clave de disputa civilizatoria frente al extractivismo global. Esta edición destaca la entrevista a Arturo Escobar, quien propone pensar la reparación más allá de compensaciones técnicas, como una restauración eco-ontológica basada en ontologías relacionales, el cuidado de la vida y las reparaciones históricas. En la sección de reflexiones, se desarrolla la idea de “Yasunizar los territorios” como una pedagogía política que cuestiona tanto el extractivismo fósil como el “capitalismo verde”, planteando la autonomía, la no repetición y la reexistencia territorial como ejes de una transición post-extractiva con alcance global.